SOMOS IMPORTANTES

Trabajar con niños que han vivido experiencias difíciles en el pasado puede ser complicado. En los días más difíciles, es fácil etiquetar a los niños como desafiantes, mentirosos, violentos, irrespetuosos, destructivos, además de atribuirles muchos otros comportamientos negativos. Aunque estas observaciones pueden ser ciertas en determinados momentos, debemos preguntarnos si estamos permitiendo que estos comportamientos definan al niño.

La semana pasada tuvimos el privilegio de recibir y trabajar junto a un grupo de cinco mujeres de Atlanta, Georgia. Ellas vinieron para animarnos, capacitarnos y acompañar a nuestro personal. Se prepararon para guiarnos en momentos devocionales, enfatizando la importancia de dedicar tiempo diariamente a Dios para poder llenarnos de Él antes de dar de nosotros mismos a los demás. Ellas comprendieron el enorme esfuerzo que implica trabajar con niños que han experimentado abandono, negligencia y abuso. Prepararon actividades que nos ayudaron a reflexionar y recordar verdades importantes acerca de quién dice Dios que somos. Además, nos brindaron herramientas valiosas para apoyarnos en nuestro trabajo.

Uno de los conceptos principales que nos enseñaron fue que Dios nos creó, nos hizo únicos y nos dio valor. Él es quien dice quiénes somos.

Una de las actividades en las que participamos incluía la imagen de un niño. Esta imagen se colocó dentro de una funda plástica y se nos pidió que escribiéramos los comportamientos de los niños a quienes servimos que pueden llegar a frustrarnos. Luego, se nos pidió sacar la imagen del niño de la funda y colocar alrededor de ella mensajes como: “Dios me ama”. “Dios me creó”. “Dios me ve”. “Dios me escucha”. “Soy importante para Dios”.

Este ejercicio nos ayudó a comprender que Dios no nos define por nuestros comportamientos; en cambio, Él nos ve a través de sus ojos de amor. Nuestra verdadera identidad se basa en la verdad, no en nuestro comportamiento.

Este recordatorio es una poderosa afirmación mientras enfrentamos cada día. Nos recuerda que Dios creó a cada uno de nosotros de manera intencional y con valor, y que nada puede quitarnos ese valor. Cada niño al que servimos fue creado intencionalmente por nuestro Padre Celestial. Y cada uno de nosotros que ha sido llamado a servir es importante en la vida de los niños a quienes servimos.

Estamos muy agradecidos con el equipo de GlobalX por su increíble apoyo y dedicación a nuestros niños y a nuestro personal. ¡Gracias por compartir toda una semana con nosotros!