PLANIFICACIÓN ANUAL

Febrero siempre parece llegar y pasar muy rápido, ¿verdad? Este año no fue la excepción para nosotros. Fue un mes lleno de informes y fechas límite, pero cuando las tareas se acumulan, trabajar en equipo aligera la carga.

Uno de los informes que debemos presentar en marzo es nuestro reporte al gobierno sobre los objetivos del año pasado. Vemos este proceso como una gran oportunidad para realinear nuestro trabajo con nuestra visión y misión. Analizar lo que se logró, los obstáculos que se presentaron y las necesidades que surgieron es fundamental para mantener el rumbo. Después de revisar el año anterior, trabajamos en establecer metas para los próximos doce meses. Por eso, cada viernes del mes de febrero, nuestras reuniones de personal giraron en torno a estos temas.

Ser intencionales en la manera en que cuidamos a los niños, en cómo trabajamos con las familias y en cómo nos capacitamos y aprendemos juntos es clave para poder brindar la mejor atención posible a los niños que servimos.

Al cerrar este mes, celebramos el esfuerzo que requiere mantener el rumbo. Celebramos todas las metas alcanzadas, incluso los logros que quizá no estaban planeados. Y renovamos nuestro compromiso de cuidar a los niños y a las familias que servimos de la mejor manera posible. Agradecemos profundamente a cada uno de ustedes que camina a nuestro lado apoyándonos con oración, ofrendas financieras y palabras de ánimo. Juntos, podemos mantener el rumbo.